Por qué el ego trata de meter una estaca cuadrada en un hueco redondo
Lo mínimo que deberías saber sobre el ego, Parte 3.
Un discurso de Jesús
NOTA: Esta enseñanza fue entregada el 26 de abril de 2006, luego de que el NUEVO RUMBO* fuera implementado.
Habrás escuchado la expresión “Es como tratar de meter una estaca cuadrada en un hueco redondo” y ésta describe lo que el ego continuará haciendo hasta que tú le permitas morir. El hueco redondo es un símbolo de la vocal "O" que proviene de la palabra Oneness (Unidad en español). La estaca cuadrada es un símbolo de los cuatro cuadrantes del universo de la materia ** al cual el ego ve como el único camino hacia la vida eterna.
En realidad, el ÚNICO camino hacia la salvación, la ascensión o la vida eterna es el Sendero de la Unidad, por medio del cual regresas al verdadero sentido de identidad como co-creador(a) con tu Dios. SÓLO entrarás al Reino de Dios al lograr un sentido de Unidad con Dios, de tal modo que afirmes como yo lo hice: “¡Yo y mi Padre somos uno!”. El ego nació cuando decidiste alejarte del Sendero de la Unidad y, en vez de tomar éste, te uniste al sendero de la separación. En consecuencia, el ego JAMÁS podrá obtener la unidad con Dios. Creaste al ego porque tú mismo(a) te separaste de Dios y, por lo tanto, cuando regreses a la unidad, ya no se requerirá el ego y deberá permitírsele morir.
Obviamente, el ego jamás admitirá este hecho y, por esa razón, constantemente está tratando de construir la falsa imagen que sostiene que puedes obtener la salvación sin vencer al ego, sin permitirle morir. El ego está tratando de crear la apariencia de que puedes obtener la salvación al vivir bajo ciertos requerimientos en este mundo. En otras palabras, el ego está tratando de utilizar algo proveniente de los cuatro planos de la materia en un intento por abrirse paso a la fuerza en el reino de la unidad. Esta es la razón por la cual cualquier cosa creada por el ego será como una estaca cuadrada que jamás podrá encajar dentro del hueco redondo del reino de la unidad. Esta es la razón por la cual enseñé la siguiente parábola:
1 Respondiendo Jesús, les volvió a hablar en parábolas, diciendo: 2 El Reino de los cielos es semejante a un rey que hizo una fiesta de bodas a su hijo;
3 Y envió a sus siervos a llamar a los convidados a las bodas; mas éstos no quisieron venir.
8 Entonces dijo a sus siervos: las bodas a la verdad están preparadas; mas los que fueron convidados no eran dignos. 9 Id, pues, a las salidas de los caminos y llamad a las bodas a cuantos halléis.
11 Y entró el rey para ver a los convidados y vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda. 12 Y le dijo: Amigo, ¿Cómo entraste aquí sin estar vestido de boda? Mas él enmudeció. 13 Entonces el rey dijo a los que servían: Atadle de pies y manos y echadle en las tinieblas de afuera; allí habrá llanto y crujir de dientes.
14 Porque muchos son los llamados, y pocos los elegidos. (Mateo, Capítulo 22)
La realidad es que el traje de bodas simboliza la Conciencia Crística, la cual representa la ÚNICA manera de establecer la unidad con Dios. Como expliqué en el discurso anterior, el ego nace de la separación de Dios y, por lo tanto, todo lo que el ego cree, cada imagen mental que crea, brota de la mente del anti-cristo –la mente de la separación. Por lo tanto, estas imágenes jamás pueden conformar el traje de bodas que permite el acceso al Reino, y el ego siempre permanecerá en esa oscuridad total inventada por él mismo. En la medida en que te identifiques con el ego, tú también permanecerás en ese estado de conciencia donde existe llanto y crujir de dientes.
¿Cuál es el “tú” que puede escapar del ego? Obviamente, no tienes que permanecer atrapado(a) por el ego. El mensaje interno de toda verdadera enseñanza espiritual –con frecuencia disfrazada dentro de metáforas o historias míticas – sostiene que puedes matar al dragón del ego, ser rescatado(a) por el caballero en el caballo blanco del ser Crístico y heredar el Reino de Dios. Pero, ¿cuál es el “tú” que puede hacer eso? En su revelador libro, Las Llaves Maestras para Obtener la Vida Abundante,*** la Madre Maria le llama el “Tú Conciente”. También puedes llamarlo el “Yo Conciente” o el “Ser Conciente”.
Este Tú Conciente es el núcleo de tu ser inferior. Es una individualización de tu ser espiritual, tu Presencia YO SOY**** Fue diseñado para descender al universo de la materia tanto a experimentar este plano como a traer la luz de tu Presencia YO SOY –tu Llama Divina – a este mundo, para ayudar a convertirlo en el Reino de Dios. El Tú Conciente es lo que te hace conciente de que existes y también es la parte de ti mismo(a) que toma las decisiones concientes.
Como la Madre Maria explica en su libro, el Tú Conciente debe obtener la maestría de su ser inferior, al cual llama tu contenedor del ser. Se espera que tomes la mayoría de tus decisiones desde el nivel del Tú Conciente, bajo la dirección de tu Presencia YO SOY y de tu maestro espiritual. Cuando te alejaste de tu maestro espiritual, perdiste tu dirección divina y, por lo tanto, tuviste que tomar decisiones por tu cuenta. Esto se convirtió en algo doloroso para muchos co-creadores, razón por la cual, gradualmente, le permitieron a su ego tomar más y más decisiones por ellos.
Podemos decir que el problema que la mayoría de las personas enfrentan es que han puesto a su ser conciente a dormir y le han permitido a su ego dirigir su vida. Esta es la razón por la cual muchas de sus decisiones no son tomadas a nivel de la mente conciente sino a través de un proceso subconciente regido por el ego. Podemos comparar al ego con un computador que, realmente, no es capaz de pensar pero que posee un programa lo suficientemente sofisticado para dar la apariencia de que puede pensar.
Esta analogía es productiva cuando se compara con mi analogía anterior sobre el bosque y los árboles. El ego ha creado un gran número de falsas apariencias o engaños relativistas que son como programas individuales de un computador. Uno podría compararlos con los árboles de un bosque donde cada programa está diseñado para manejar situaciones específicas en la vida. Por lo tanto, cuando uno atraviesa por una situación específica, uno de estos programas se dispara y asume la dirección de tus reacciones ante la situación. Tú ya no tomas más decisiones concientes sobre cómo manejar mejor la situación; todo lo maneja el computador del ego.
Probablemente sabes que un computador tiene un número específico de programas que funcionan dentro de unos parámetros llamados "sistema operativo". Esto es lo que le da al computador su identidad como un computador Windows, Macintosh o UNIX. El sistema operativo es el mismo ego, y se compara con el bosque mencionado en el discurso anterior. Este sistema operativo es el verdadero núcleo del ego y nació de la decisión de alejarte de tu maestro. En otras palabras, el razonamiento específico que el Tú Conciente utilizó para justificar el alejarse del maestro se convirtió en el mismo núcleo de tu ego. Esto es importante porque, una vez comprendes que tu ego nació de esa decisión, comprendes por qué el ego JAMÁS cuestionará la validez de esta decisión. El ego es como un computador que jamás puede cuestionar su sistema operativo pero, continuará para siempre funcionando de acuerdo a su programación.
El ego vive y muere, literalmente, por esa decisión original de alejarse de Dios. Si el Tú Conciente observara alguna vez esa decisión, si comprendiera que no fue una decisión constructiva y la remplazara por una mejor decisión (eligiendo la vida sobre la muerte) el ego moriría. Por lo tanto, el Tú Conciente puede empezar ahora a comprender que el ego hará cualquier cosa que esté a su alcance para impedir que algún día descubras y revalúes la decisión original que creó al ego. Regresando a la analogía del computador, tú sabes que un programa individual no puede alterar el sistema operativo; éste debe funcionar dentro de los parámetros definidos por el sistema. Por lo tanto, el ego busca hacer que el Tú Conciente se centre tanto en sus creencias individuales (los árboles) que jamás verás el principio fundamental e implícito (el bosque) que creó al ego.
Incluso, muchos buscadores espirituales sinceros han sido engañados por este truco. Han comprendido que existe una entidad (bien sea que la llamen ego u otra cosa) que bloquea su crecimiento espiritual. Y han comprendido que es necesario cortar algunos de los árboles del bosque para remover el velo de ilusiones o engaños que le separan de Dios. Sin embargo, aún no han visto que existe algo escondido detrás de los árboles. Por lo tanto, si bien muchos buscadores cuestionan sinceramente aspectos de su ego, aún no han visto detrás del velo para empezar a cuestionar al mismo ego. Obviamente, un buscador que apenas empieza aún no esta listo para hacer esto pero, muchas de las personas que han estado en el sendero espiritual durante décadas (o incluso vidas enteras) podrían beneficiarse inmensamente si consideraran las enseñanzas que aquí estoy impartiendo. Ellas están listas para empezar a cuestionar las mentiras y los engaños básicos y fundamentales de su ego.
Tu eres más que el ego El primer paso para vencer al ego consiste en comprender que “tú” eres mucho más que el ego y sus engaños individuales. Necesitas comprender que tú eres más que un animal altamente evolucionado, que eres más que los programas de computador del ego. Cuando observas al mundo, verás muchas personas que aún no han logrado esa comprensión. Éstas son las que la Biblia llama “multitudes” y observarás que les hablé en parábolas y luego les di a mis discípulos una enseñanza más sofisticada.
Mis discípulos habían comprendido que eran más que su ego pero no habían empezado a ver realmente su propio ego. Esto es comparable a la situación actual de muchos buscadores espirituales. En el mundo de hoy, millones de personas están en el mismo nivel o en un nivel superior de madurez espiritual al que se encontraban mis discípulos hace 2.000 años. Por lo tanto, si eres conciente del sendero espiritual, ya sabes que “tú” eres más que el ego, que la realidad es más que el mundo material. Sin embargo, para dar el siguiente paso, necesitas llegar a una comprensión más sofisticada de ese “tú” que es más que el ego.
La comprensión crucial que le falta a la mayoría de los buscadores espirituales es el entender que el Tú Conciente está diseñado para tomar decisiones y que toma esas decisiones basado en su sentido de identidad. Como lo explica la Madre María en mayor detalle, el Tú Conciente ES una individualización de Dios pero, en el tiempo y el espacio, el Tú Conciente es quien piensa que es, quien se ve a sí mismo siendo. El Tú Conciente tiene la habilidad de identificarse a sí mismo como cualquier cosa que pueda concebir y aceptar como real. Por lo tanto, el Tú Conciente puede identificarse a sí mismo como un animal altamente evolucionado y tomará decisiones como un animal. Si el Tú Conciente se identifica a sí mismo como un pecador mortal, tomará decisiones como un pecador y considerará una blasfemia verse a sí mismo como un hijo o hija de Dios.
En otras palabras, el Tú Conciente está diseñado para ser un co-creador en el universo material y expresa sus habilidades creativas a través del filtro de su sentido de identidad. Cada decisión que el Tú Conciente toma está coloreada por el sentido de identidad que has llegado a aceptar, basado(a) en la educación que has recibido en esta vida y en tus experiencias de vidas pasadas. El punto crucial es, sin embargo, que el Tú Conciente JAMÁS queda confinado o atrapado permanentemente en su sentido actual de identidad. El Tú Conciente tiene la habilidad de proyectarse mentalmente a cualquier lugar que desee, queriendo decir que también puede proyectar su sentido de ser por fuera de su actual identidad (la identidad creada en este mundo).
Es esta misma habilidad de separarte de tu actual sentido de identidad y comprender que la vida es más que esto lo que se convierte en la clave de todo progreso humano, sea este progreso material o espiritual. Si pudieses observarte tan sólo a través del filtro de tu actual sentido de identidad, jamás te podrías elevar por encima de esa identidad. Y, en consecuencia, los seres humanos jamás podrían regresar a la unidad luego de haber descendido a la conciencia de la separación.
La clave esencial es que el Tú Conciente puede salirse de tu actual sentido de identidad en cualquier momento. NADA ata al Tú Conciente a tu actual sentido de identidad –exceptuando tu creencia de que no existe nada por fuera o que no puedes escapar de tu actual sentido de identidad. El dilema es que la mayoría de las personas han llegado a identificarse a sí mismas con su ego a un punto tal que no pueden concebir ni creer que ellas pueden escapar del ego en algún momento. En cierto sentido, esta creencia es cierta porque no puedes, simple y sencillamente, marcharte del bosque del ego. De manera sistemática, debes cortar los árboles (mentiras, falsas apariencias y engaños) del ego antes de que puedas ver tu verdadera identidad. Sin embargo, aunque estas mentiras, falsas apariencias y engaños tengan que ser removidas, el Tú Conciente puede, en cualquier momento, elegir dejar de identificarse a sí mismo con el ego y esto hará muchísimo más fácil el que sueltes al ego. Este proceso es lo que describí en la siguiente cita:
3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. 4 Nicodemus le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? 5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. (Juan, Capítulo 3)
Nacer del Espíritu significa (entre otras interpretaciones válidas) que tú comprendes que el Tú Conciente puede marcharse de la prisión mental del ego y reclamar su verdadera identidad como un co-creador con Dios. Puedes comprender que tu actual sentido de identidad es profundamente afectado por las falsas apariencias o engaños de tu ego y por las mentiras de la conciencia colectiva de la humanidad. Está basado en el sentido de separación de Dios y, por lo tanto, es mortal porque cualquier cosa que esté por fuera del reino de la unidad no puede tener vida eterna. Tu sentido de identidad mortal es irreal y jamás puede heredar la vida eterna. Esta es la razón por la cual dije:
Porque todo aquel que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. (Mateo 16:25)
Si buscas aferrarte al sentido de identidad (de vida) creada por el ego, no encontrarás vida eterna. Sin embargo, si estás dispuesto(a) a perder ese sentido de vida para obtener la Conciencia Crística y regresar a la unidad, ciertamente hallarás la vida eterna.
Empezar a perder tu vida
¿Cómo puedes tú – el Tú Conciente- empezar ese proceso de separarte del ego? Este es un doble proceso, y la primera parte consiste, como dije anteriormente, en que tienes que restablecer alguna conexión con tu ser superior, tu Presencia YO SOY. Sólo cuando obtienes esa conexión – a través de tu Ser Crístico- sabrás que no morirás cuando tu ego muera. Y sólo cuando comprendes esto puedes comprometerte por completo al sendero que conduce a la muerte del ego. El Tú Conciente no puede soportar no tener sentido de identidad, entonces, antes de que puedas renunciar a la identidad que está basada en la separación, tienes que empezar a reconectarte con tu verdadero sentido de unidad.
El segundo paso consiste en expandir tu comprensión del hecho de que el ego existe y luego aprender a ver a través de sus mentiras, de sus falsas apariencias y engaños. El principal engaño que necesitas comprender es que el ego está en una búsqueda imposible, como lo explique en el discurso anterior. El príncipe de este mundo sabe que el Tú Conciente jamás puede olvidar por completo sus orígenes. Por lo tanto, es virtualmente imposible para las fuerzas de este mundo, incluyendo a tu ego, el impedir que reflexiones sobre la necesidad de lo que la mayoría de las personas religiosas llaman salvación.
Aunque tú vives en una cultura donde muchas personas han censurado la religión, la mayoría de las personas no pueden renunciar a sus preguntas espirituales. El ego preferiría mantenerte, o bien negando el crecimiento espiritual o bien, manteniéndote indiferente ante el mismo. Pero, si no puede lograr esto, se irá al “plan B” (NT: plan alternativo preparado con anterioridad), que consiste en crear un falso sentido de salvación y convencerte por completo de que, al seguir el sendero, obtendrás la salvación (no importa cuál sea tu definición de salvación). En consecuencia, el príncipe de este mundo y el ego han creado una variedad casi infinita de esos falsos senderos, queriendo decir con ello, un sistema religioso o espiritual que promete traerte la salvación pero que jamás puede cumplir esta promesa porque no te lleva más allá de la identidad creada por el ego. Proverbios lo describe de este modo:
Existe un sendero que parece el correcto al hombre, pero su fin es camino de muerte. (Proverbios 14:12)
Yo lo describí como sigue:
13 Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino, que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; 14 Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino, que llevan a la vida, y pocos son los que la hallan. (Mateo, Capítulo 7)
Muchas personas religiosas y espirituales sinceras han sido engañadas por su ego, haciéndoles seguir un sendero falso de salvación como ese mientras que quedan firmemente convencidas de que pertenecen a la única iglesia verdadera y, dado que viven de acuerdo a ciertos requerimientos externos, su salvación está garantizada. Toma nota de que esta creencia puede producir mucho alivio y, por lo tanto, realmente puede ser necesaria en los niveles inferiores del sendero. Muchas personas no pueden soportar el temor de no obtener la salvación y, entonces, el creer que su salvación está garantizada puede ayudarles a salir, gradualmente, de la parálisis causada por el temor extremo.
El problema es que esta creencia puede muy fácilmente ser utilizada por el ego para conducirte a un callejón sin salida donde crees que, dado que eres un miembro de esta iglesia externa y sigues sus requisitos externos, realmente no necesitas cambiarte a ti mismo(a), no necesitas seguir mi mandamiento:
3 ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? 4 ¿O cómo dirás a tu hermano: déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? 5 ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano. (Mateo, Capítulo 7)
La mota en tu propio ojo es el ego y su falso sentido de identidad que mantiene al Tú Conciente atrapado en la conciencia de la separación, la cual te mantendrá por fuera del reino de la unidad hasta que tú mismo te separes del sentido de separación y logres la Unidad con tu Dios. De ese modo, un buscador espiritual más maduro TIENE que abandonar la creencia de una salvación externa (el sendero externo) y descubrir el verdadero Sendero interno de la Unidad. Sólo entonces encontrarás el sendero angosto y directo que conduce al reino de Dios dentro de ti.
Mi punto es que una vez que empiezas a comprender que el principal propósito del ego consiste en impedir que descubras y sigas al verdadero Sendero de la Unidad (algo que logra al hacerte creer que puedes seguir un sendero externo que conduce a la salvación) puedes empezar a ver a través de las mentiras, falsas apariencias y engaños específicos que tu ego está utilizando para mantenerte atrapado(a). Entonces, será más fácil para ti identificar estas mentiras, falsas apariencias y engaños y evitar esa sensación de que, de alguna manera, tienes que creer en ellas. En los siguientes discursos daremos una mirada a algunas de estas mentiras y cómo el ego es un maestro en cuanto a hacerte sentir que tú, de alguna manera, no puedes marcharte ni alejarte de las mismas.
Recuerda que el Tú Conciente es lo que piensa que es y tú puedes, en cualquier momento, cambiar lo que piensas que eres. El ego y el príncipe de este mundo tratarán de hacerte creer que no puedes cambiar tu mente pero eso, sencillamente, no es así. Dios desea que regreses a casa y, por lo tanto, Dios desea que cambies tu mente para que puedas superar y vencer las mentiras y engaños del ego. El ego desea mantenerte atrapado(a) en un sentido limitado de identidad y, por lo tanto, desea hacerte pensar que no puedes o no deberías cambiar tu mente. El ego desea hacerte creer que, una vez has tomado de la fruta prohibida, no puedes escapar de esa decisión. Estas atrapado(a) para siempre.
En el universo material, nada es para siempre. Todo es creado a través de una decisión, y continuará existiendo en la medida en que continúes ratificando esa decisión. Esta es la razón por la cual el reto central consiste en elegir la vida en vez de continuar eligiendo la muerte.
NUEVO RUMBO*: El 5 de febrero de 2006, Jesús dio un mensaje anunciando que todas las enseñanzas que salieran a partir del primero de enero de 2006 serían más directas y que, para ser prácticos, llevarían la fecha y la especificación de que habían sido entregadas luego de que se implementara el NUEVO RUMBO.
Los cuatro cuadrantes del universo de la materia **: Se explican en un discurso de Jesús titulado “La casa de mi Padre tiene muchas mansiones”, que se encuentra en la página web www.askrealjesus.com y que aún no ha sido traducido al español.
Las Llaves Maestras para Obtener la Vida Abundante*** Es el libro dictado por la Madre María a Kim Michaels. Editorial More to Life, 2005 (Está siendo traducido al español).
Presencia YO SOY**** En la página web en inglés se remonta al lector al artículo escrito por Kim Michaels: “¿Quién y qué eres y por qué estás aquí? Comprendiendo los componentes del ser”. Un resumen de este artículo se encuentra en la presentación de Power Point: “Introducción a los discursos de Jesús sobre el ego”.
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