Por qué los árboles no le permiten al ego ver el bosque
Lo mínimo que deberías saber sobre el ego, Parte 2.
Un discurso de Jesús
NOTA: Esta enseñanza fue entregada el 26 de abril de 2006, luego de que se implementara el NUEVO RUMBO*.
En este discurso, te daré un panorama completo – una descripción detallada - de cómo el ego logra enceguecer espiritualmente a las personas y mantenerlas ciegas y lo que puedes hacer para empezar a salirte de esa trampa colocada por el ego. Yo sé que, para las personas que aún se identifican con su ego, esta enseñanza será imposible de comprender. Sin embargo, como lo mencioné en el primer discurso**, la mayoría de las personas que encuentran esta página web han establecido algún contacto con su Ser Crístico y, por lo tanto, pueden beneficiarse al recibir una descripción detallada.
Si hubiese una cosa que yo deseara que todo buscador espiritual pudiese comprender, sería el hecho de que el sendero espiritual es un proceso por medio del cual gradualmente liberas tu mente de todo engaño (ilusión, ensueño, espejismo o apariencia engañosa) creado por el ego. Como expliqué en el discurso anterior, el ego jamás puede experimentar el Espíritu de la Verdad. Por lo tanto, el ego crea una descripción –una imagen mental- de la Verdad de Dios (y, de manera colectiva, los seres humanos han creado un número casi infinito de tales imágenes idolatras). El ego está absolutamente convencido de que su descripción de la verdad es la verdadera. Sin embargo, en realidad, la descripción del ego es un ídolo que obscurece tu experiencia directa del Espíritu de la misma verdad. En consecuencia, el ego está violando los primeros dos mandamientos que Dios entregó a Moisés:
3 No tendrás dioses ajenos delante de mí.
4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza… (Éxodo, Capítulo 20)
El primer mandamiento dice que no tendrás a ningún Dios por delante del verdadero Dios, que significa que no aceptarás ninguna descripción en este mundo como substituto de la experiencia directa del Espíritu de la Verdad. El segundo es que no te harás ninguna imagen idólatra, que no significa una estatua tallada en piedra sino una imagen mental. El ego crea estas imágenes mentales y luego busca hacerte creer que deberías aceptar una imagen como la verdad absoluta e incambiable. Deberías sentirte satisfecho(a) con ese ídolo, para que así no intentes ir mas allá de él y llegues a experimentar el Espíritu de la Verdad.
El ego no puede experimentar el Espíritu de la Verdad pero tú sí puedes. Y cuando de verdad experimentes directamente el Espíritu de la Verdad, ya no creerás más en esas apariencias engañosas del ego, específicamente, que su descripción es la verdadera o que es todo lo que necesitas para obtener la salvación. De este modo, el ego perderá el poder que ejerce sobre ti y, en la medida en que dejes de alimentar la energía del ego, gradualmente se marchitará y, eventualmente, morirá. Dado que el ego posee un instinto de sobrevivencia fuerte, no desea morir y, por lo tanto, hará cualquier cosa por impedir que experimentes el Espíritu de la verdad directamente, el cual gradualmente expandirá tu visión de tal manera que, eventualmente, podrás reprender todas las mentiras creadas por el ego y por el príncipe de este mundo.
Podríamos decir, entonces, que la esencia del sendero espiritual consiste en gradualmente limpiar tu mente de los espejismos (falsas apariencias, engaños, ilusiones) del ego para que puedas obtener una experiencia progresivamente más pura del Espíritu de la Verdad. Como dijo Pablo:
Porque ahora veo a través de un vidrio, oscuro; pero luego lo haré frente a frente: ahora conozco en parte; pero luego conoceré incluso como también soy conocido. (1 Corintios 13:12)
La decisión fundamental de la vida En las religiones tradicionales uno encuentra el concepto de leyes de Dios. También podríamos llamarlas los principios de diseño que Dios utilizó para crear el universo en el cual vives. El origen de todos los demás principios de diseño es el principio de la unidad, la Ley de la Unidad. Es descrita en la Biblia así:
1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. 2 Éste era en el principio con Dios. 3. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho fue hecho. (Juan, Capítulo 1)
Dios creó todo de su propio Ser y, por lo tanto, el Ser de Dios está imbuido en todo lo que fue creado –sin él nada de lo que ha sido hecho fue hecho. El Verbo es lo que también es llamado el unigénito de Dios:
A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer. (Juan 1:18)
Muchos cristianos piensan que esto hace alusión a mí, el personaje histórico de Jesús. Sin embargo, como expliqué a través de esta página web, yo vine a la Tierra como el representante de algo muy superior a cualquier persona. Esta es la razón por la que dije:
¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios. (Marcos 10:18)
El concepto del verbo o del unigénito hijo se refiere a lo que hoy en día llamo la Mente Crística Universal. Esta es la mente, el estado de conciencia, creada por Dios como la base misma del principio de la unidad. La función básica de la Mente Crística es la de ser una con Dios, una con la visión general de Dios para el universo y una con los principios específicos de diseño que Dios creó para garantizar que el universo logre el objetivo prometido.
Ahora necesitas comprender que tú –queriendo decir tu corriente de vida, que es más que tu cuerpo físico y tu mente y personalidad externas –fuiste creado(a) para ser un(a) co-creador(a) con Dios. Esta es la razón por la que la Biblia dice:
Y Dios dijo: Hagamos al hombre a nuestra semejanza, a nuestro parecido: Y permitámosle tomar el dominio… (Génesis 1:26)
Dios ha otorgado a los seres humanos el dominio sobre la Tierra, lo que significa que Dios creó este planeta como la plataforma sobre la cual los seres humanos pudieran construir una casa como una manera de expresar y desarrollar sus habilidades creativas. A los seres humanos se les ha dado libre albedrío y, por lo tanto, deben –de manera individual y colectiva- decidir qué hacen en la Tierra. El único dilema es, por supuesto, que inevitablemente experimentarán las condiciones que ellos mismos creen. Dios no creó el estado actual de limitaciones, la falta de recursos y otras formas de sufrimiento. La humanidad ha creado, de manera colectiva, las condiciones actuales y todos las están experimentando.
Cuando Dios otorgó a los co-creadores libre albedrío, nació una dualidad fundamental. Como lo mencioné anteriormente, la Mente Crística Universal es una expresión del principio de la unidad que está diseñada para asegurar que todo cumpla con el propósito y la visión de Dios. Sin embargo, una vez los co-creadores obtienen libre albedrío se hace posible que ellos elijan ir en contra del principio de la unidad. Por lo tanto, la mente del Cristo lógicamente tiene un opuesto. La realidad fundamental del libre albedrío es que un co-creador puede crear de dos maneras:
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Puedes co-crear utilizando la mente del Cristo, lo que significa que todo lo que haces está en alineación con el propósito de Dios y con los principios de diseño utilizados por Dios.
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Puedes “des”crear utilizando la mente del anti-cristo, la cual se opone a la mente del Cristo. En consecuencia, todo lo que creas a través de la mente del anti-cristo está desalineado con el propósito y las leyes de Dios.
La mente del anti-cristo se opone a la mente del Cristo porque está basada en el engaño (ilusión, ensueño, espejismo o apariencia engañosa) de estar separada de Dios. Por lo tanto, el libre albedrío te ofrece dos opciones para expresar tu creatividad:
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Puedes co-crear dentro de los parámetros de la ley de Dios. Esto asegura que permanezcas en armonía con el propósito de Dios y que tus esfuerzos engrandezcan tu propia vida y la vida de todos los demás. En otras palabras, todo lo que haces eleva a toda vida.
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Puedes “des-crear” por fuera de los parámetros de la ley de Dios. De ese modo, te colocas por fuera del propósito de Dios y estás, como quien dice, luchando contra la corriente del Río de la Vida, luchando contra todo el universo. El resultado de tu co-crear por fuera de la ley de Dios es que limitas tu libertad y poder creativos y todo lo que haces tan sólo te arrastra hacia abajo, a ti y a toda vida. Esta es la razón por la cual la humanidad ha creado tanto sufrimiento en este planeta.
Para comprender mejor la diferencia entre seguir o ir en contra de las leyes de Dios, piensa en la ley de la gravedad. Esta ley es la que hace posible que vivas en la superficie de la Tierra en vez de flotar en el espacio vacío. ¿Es la ley de la gravedad una restricción de tu libertad creativa en este planeta o es la base de la misma? ¿Tendría, entonces, sentido rebelarse contra la ley de la gravedad y vivir toda tu vida luchando contra ella? (Toma nota de que volar no es una rebelión contra la ley de la gravedad sino el resultado de aprender a hacer un uso más adelantado de todas las leyes de Dios).
Mi punto aquí es que, como co-creador(a), tienes la opción de co-crear a través de la Mente del Cristo – la mente de la unidad con Dios y con toda vida – o a través de la mente del anti-cristo – la mente que se ve a sí misma como separada de Dios y de toda vida. Por lo tanto, ahora puedes comprender que la mente del anti-cristo está basada en una división fundamental, una división entre sí mismo y Dios, la ley de Dios y todos los demás co-creadores. La mente del Cristo es la mente de la unidad, mientras que la mente del anti-cristo es la mente de la división, la mente de la dualidad, la mente de la separación. Necesitamos ahora dar una mirada más cercana a la principal dualidad de la mente del anti-cristo.
El conocimiento del bien y del mal Cuando permaneces dentro de los parámetros de la ley de Dios cuentas con un estándar absoluto para evaluarlo todo. Existe aquello que es uno con la verdad de Dios, la realidad de Dios, y existe aquello que está separado de la realidad de Dios. Cuando te mueves dentro de la conciencia del anti-cristo pierdes esa vara absoluta que te guía. Sólo la conciencia del Cristo puede ver la realidad de Dios y, por lo tanto, cuando te sales de la conciencia del Cristo ya no puedes ver más la verdad absoluta de Dios. Entras, entonces, en un estado mental en el cual la verdad se convierte en un concepto relativo, un concepto que es dominado por dos opuestos que tan sólo existen en relación el uno con el otro.
La Biblia describe estos conceptos en la historia que relata cómo Adán y Eva fueron desterrados del Jardín del Edén. Necesitas comprender que la interpretación literal, ortodoxa, de esta historia está por fuera de la realidad. Adán y Eva no fueron los únicos seres humanos en el Jardín. La historia busca ilustrar lo que le ha ocurrido a cada co-creador en la Tierra. Por lo tanto, no estás siendo castigado por el pecado original de Adán y Eva. Tu situación actual es la consecuencia del hecho de que tu alma (para la mayoría de las personas hace muchas vidas) tomó la misma decisión de Adán y Eva.
¿Cuál era esa opción? En el comienzo, todos los co-creadores de Dios vivieron en un medio ambiente protegido en el cual recibían la guía directa de un maestro espiritual –lo que Génesis llamó “Dios”. Este maestro enseñaba a los co-creadores cómo ejercer sus poderes creativos mientras se permanecía dentro de los parámetros de la ley de Dios. Sin embargo, dado que ellos gozaban de libre albedrío, también tenían la posibilidad de salirse de la ley de Dios. Esto es lo que Génesis describe así:
16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; 17 Mas del árbol de la ciencia del bien y del mal, no comerás: porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. (Génesis, Capítulo 2)
¿Cuál es el significado espiritual más profundo detrás de la metáfora del “árbol de la ciencia del bien y del mal?” Es una descripción de la conciencia del anti-cristo, la conciencia que se ve a sí misma como separada de Dios. ¿A lo mejor te has preguntado por qué Dios plantó el árbol en el Jardín si no quería que Adán comiese de él? La razón ya es clara. El “árbol” fue una consecuencia inevitable de que Dios otorgara libre albedrío a los co-creadores. Dios no podía darte libre albedrío sin darte la posibilidad de salirte de la ley de Dios.
Tener esta posibilidad no significa que tengas que ejercerla. Tener la posibilidad de hacerte daño no significa que tengas que hacerte daño. Sin embargo, tener la posibilidad sí significa que estás expuesto a la tentación de salirte de la ley de Dios. En consecuencia, la Serpiente puede ser vista (entre otras cosas) como un símbolo por el hecho de que el libre albedrío sí tiene un precio, y éste es el de la tentación de tomar decisiones que te hagan daño a ti y a toda vida.
El verdadero significado detrás de la expresión “el árbol de la ciencia del bien y del mal” es que representa un estado de conciencia, específicamente, la conciencia del anti-cristo. Bajo este estado de conciencia te colocas por fuera de la unidad con Dios y, por lo tanto, ya no ves más la realidad de Dios. Ahora lo ves todo como definido bajo una balanza con dos opuestos. De un lado de la balanza está el bien y en el lado opuesto está el mal. Sin embargo, para que la balanza exista, ambos son necesarios, queriendo decir que “el bien” y “el mal” ahora se convierten en conceptos relativos. Tan sólo existen en relación el uno con el otro y uno es definido como el opuesto del otro.
La consecuencia es que en la conciencia del anti-cristo no hay verdad absoluta. “La verdad” se convierte en relativa, queriendo decir que puede ser definida de manera diferente por diferentes personas. Has escuchado la expresión “La belleza esta en el ojo del que la contempla” y en la conciencia del anti-cristo “la verdad” está en el ojo del que la contempla. En otras palabras, cuando participas de la conciencia del anti-cristo creas tu propia definición de verdad y ésta se hallará por fuera de la verdad absoluta de Dios.
La máxima consecuencia de la conciencia del anti-cristo es la creencia de que el mal es el opuesto de Dios, queriendo decir que el mal (o como quiera que te imagines el mal personificado) es el opuesto de la polaridad de Dios y es una parte necesaria (incluso beneficiosa) de la polaridad fundamental de la Vida. En realidad, la conciencia del anti-cristo no forma una polaridad con la conciencia del Cristo. El mal no es el opuesto de Dios. El mal está por fuera de Dios y la conciencia del anti-cristo está por fuera de la conciencia del Cristo – la conciencia de la Unidad. Por lo tanto, la relatividad es un producto de la conciencia del anti-cristo y es tan sólo en la esfera del anti-cristo que el bien y el mal existen como conceptos relativos, como polaridades opuestas donde el uno no puede existir sin el otro.
El velo
La realidad detrás de la historia de la Caída del Hombre es que todos los seres humanos de este planeta han “caído”, queriendo decir que han tomado del fruto del “árbol de la ciencia del bien y del mal”. Al permitir que esta conciencia del anti-cristo entre en su ser, han sucumbido al principal engaño (ilusión, ensueño, espejismo o apariencia engañosa), específicamente, que están separados de Dios en vez de ser co-creadores con Dios, hijos e hijas de Dios, individualizaciones de Dios.
Recuerda que sin Dios nada fue hecho de lo que ha sido hecho, y esto significa que eres una individualización del Ser de Dios. Por lo tanto, en realidad jamás puedes estar separado(a) de Dios. ¿Cómo podrías estar separado(a) de Dios cuando Dios está en todas partes y en todo? De ese modo, la creencia de que estás separada de Dios tan sólo puede existir en la mente. Es el resultado de una decisión tomada bajo libre albedrío, es decir la decisión de participar de la conciencia del anti-cristo, donde empiezas a creer –incluso a experimentar- que estás separado(a) de Dios.
La mente del Cristo es la conciencia de la Unidad, entonces, en la medida en que permanezcas en la mente Crística, no te puedes ver a ti mismo(a) como separado(a) de Dios. Tan sólo cuando permites que la conciencia del anti-cristo entre en tu ser – por medio de lo cual todo lo ves a través del filtro de la mente dualística –puedes experimentarte a ti mismo(a) como separado(a) de tu fuente. A través de la conciencia del Cristo, te ves a ti mismo(a) como una gota en el océano del ser de Dios y comprendes que todas las demás gotas provinieron de la misma fuente. A través de la conciencia del anti-cristo, te ves a ti mismo(a) como una gota que está separada del océano y de todas las demás gotas en el océano.
En realidad, el descenso a un estado inferior de conciencia no ocurrió en un evento trascendental. Fue un proceso gradual que tomó tiempo. Sin embargo, como lo describe Génesis, sí existió un momento revelador en que se tomó conciencia:
7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales. 8 Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. (Génesis, Capítulo 3)
El significado más profundo es que tu alma sí tuvo un momento de conciencia en el que reconoció que se había separado a sí misma de Dios –o más bien de su maestro espiritual. En ese momento, el alma se vio enfrentada a tomar una decisión épica. ¿Es que regresaría a su maestro espiritual o es que buscaría esconderse de su maestro? ¿Buscaría la ayuda del maestro para regresar a esa unidad con Dios, o buscaría ocultar sus errores, esperando poder ocultarlos de su maestro?
Hubo muchas almas en el Jardín del Edén que tomaron de la fruta prohibida. Sin embargo, muchos de ellos realmente regresaron al maestro y recibieron una guía amorosa que les ayudó a regresar a la unidad con su fuente. Por lo tanto, la historia de la Caída es la historia de aquellas almas que trataron de esconderse del maestro. Cuando comprendes la importancia del libre albedrío, comprendes que el maestro no podía obligarlos a regresar. Él tenía que permitirles que continuaran escondiéndose. Hasta el día de hoy, la mayoría de las personas en este planeta se están escondiendo del maestro espiritual y el sendero espiritual puede ser visto como el proceso de hacer las paces con tu maestro espiritual.
La consecuencia de ocultarse del maestro es que el estudiante ya no puede continuar en la escuela de misterios del Jardín. Yo sé que Génesis da una descripción muy ominosa de cómo Adán y Eva fueron expulsados del Jardín a la fuerza pero, la realidad es que el Paraíso es la Conciencia Crística, la conciencia de la unidad con Dios. Por lo tanto, una vez tu alma participó de la conciencia de la separación no pudo seguir permaneciendo en la conciencia de la unidad –no puedes ser uno(a) y a la vez estar separado(a). Por lo tanto, aquellas almas que se negaron a regresar al maestro, se expulsaron ellas mismas del Jardín.
Como la Biblia lo describe gráficamente, Adán y Eva fueron concientes de haber sufrido una pérdida –y también lo fue cada alma que cayó. Cuando el alma perdió su conexión con Dios –queriendo decir con su maestro espiritual- se sintió sola, incluso abandonada. Dado que esta soledad era intolerable, el alma necesitó algo que ocupara el lugar de su maestro espiritual. Ese “algo” se convirtió en el ego humano, diseñado como una manera de compensar esa pérdida de la conexión del alma. El ego está diseñado para impedir que el alma se sienta sola.
El ego nace de la separación del alma de la unidad y, por lo tanto, nace de la conciencia del anti-cristo. De ese modo, todo lo ve a través del filtro de la conciencia de la separación, queriendo decir que SIEMPRE se ve a sí mismo como separado de Dios. No puede ver la unidad como la solución al problema básico de la soledad. En vez de ello, busca hacer que el alma crea en cualquier cantidad de mentiras (ensueños, ilusiones, espejismos o apariencias engañosas) que den la impresión de que el alma no tiene que regresar a la unidad. Estas falsas apariencias o engaños van desde la idea de que no existe Dios hasta la idea de que tan sólo puedes obtener tu salvación a través de una religión externa.
Mi punto aquí es que el ego nace de la separación y no puede ver la verdad absoluta de Dios. El ego tan sólo ve la “verdad” relativa que brota de la conciencia del anti-cristo, lo que significa que todo lo que el ego ve confirma el espejismo o engaño fundamental de que tú estas separado(a) de Dios. De ese modo, el ego y sus creencias dualísticas relativas conforman un velo que te impide ver a Dios y la verdad de Dios. Caminar el sendero espiritual es una cuestión de aprender a ver más allá de este velo.
La imposible búsqueda del ego Como lo mencioné anteriormente, el ego nace de la conciencia de la separación. La consecuencia lógica es que el ego JAMÁS puede llevar al alma de regreso a la unidad. Dado que el alma es creada del ser de Dios, jamás puede olvidar del todo que provino de algún lugar superior a esta Tierra, que la vida es más de lo que experimenta en la Tierra. Por lo tanto, el ego se enfrenta a una búsqueda imposible. El alma mantiene un anhelo interno de unidad pero, el ego jamás puede saciar ese anhelo.
Si el alma comprende esta verdad, ya no creerá más en las mentiras (falsas apariencias, engaños, ilusiones) del ego y, por lo tanto, el ego morirá. Para mantenerse vivo, el ego tiene que impedir que tú comprendas la verdad fundamental sobre la vida, y lo logra buscando atraparte en sus engaños dualísticos. Estas mentiras (falsas apariencias, engaños, ilusiones, espejismos) toman muchas formas y miraremos a algunas de ellas en los siguientes discursos. Sin embargo, lo que yo deseo transmitirte aquí es que los espejismos o engaños individuales creados por el ego pueden ser vistos como los árboles de un bosque.
Como has quedado atrapado(a) por el ego, estás dentro de un bosque y todo lo que puedes ver son los árboles – las falsas apariencias, engaños o espejismos individuales creados por el ego. En la medida en que empiezas a utilizar tu habilidad innata para alcanzar la verdad superior del Cristo, empiezas a cortar algunos de los árboles del bosque. Eventualmente, tu visión es menos opaca y puedes empezar a ver la verdad del Cristo.
Sin embargo, aquí el concepto importante es que el ego es más que los espejismos o falsas apariencias individuales que ha creado, así como el bosque es más que los árboles. Sin embargo, ¿qué es un bosque? Si desapareces todos los árboles, ¿es que queda algún bosque? Ciertamente, el bosque sigue existiendo en el mismo lugar donde siempre existió, es decir, en la mente humana. La realidad es que el bosque es, sencillamente, un concepto mental, una ilusión creada en la mente –y también lo es el ego. El ego no tiene realidad en sí misma ni por sí misma. Tan sólo posee la realidad que tú le das porque crees en sus espejismos (falsas apariencias, engaños, ilusiones).
En la medida en que centres tu atención en los espejismos (falsas apariencias, engaños, ilusiones) no puedes ver al ego. En la medida en que creas en los espejismos (falsas apariencias, engaños, ilusiones) no puedes descubrir la verdad que sostiene que el ego no tiene ninguna realidad en Dios. Y, en la medida en que no veas que el ego no es real, creerás que la conciencia del anti-cristo es real. Por lo tanto, continúas creyendo en la mentira que sostiene que tú estás separado(a) de Dios.
Mi punto es que todas los espejismos (falsas apariencias, engaños, ilusiones) individuales –todos los árboles del bosque- están diseñados para impedir que veas el bosque, que veas al mismo ego. Porque una vez que en verdad lo veas y lo veas tal como lo que es, comprenderás que no es real y que, por lo tanto, no tiene ningún poder sobre ti. En consecuencia, tú puedes renunciar a él, soltarlo y dejarlo ir, dejarlo morir en la medida en que te alejes de él y entres al reino de Dios, la conciencia de la Unidad.
¿Puedes ver ahora por qué no empecé por definir al ego? Realmente no puedes definir al ego porque el ego no posee sustancia verdadera alguna. Parece tener una sustancia porque tú crees en sus mentiras y falsas apariencias, así como el bosque parece tener sustancia en la medida en que te centras en los árboles. Sin embargo, un bosque es un concepto mental que puede contener muchos tipos de árboles. Un bosque de pinos es diferente a un bosque de robles. Del mismo modo, el ego de una persona es diferente al ego de otra persona y éstos se diferencian por las falsas apariencias o engaños individuales que cada persona haya aceptado.
En cierto sentido, uno podría decir que el ego es como un camaleón que cambia de color para camuflarse dentro de su medio y escapar de la posibilidad de ser detectado. El ego siempre está tratando de ocultarse detrás de los árboles para que no lo veas. La consecuencia (y esto es algo que todo buscador espiritual sincero necesita contemplar) es que tu ego no será siempre el mismo. En la medida en que asciendas por el sendero espiritual, te despojarás de algunas de las falsas creencias, mentiras o engaños de tu ego (algunos de los árboles del bosque) pero ello no significa que hayas vencido al ego por completo. En la medida en que quede alguna falsa apariencia, mentira o engaño, el ego se esconderá detrás de ésta en su inagotable intento por impedir que veas el bosque.
Esto trae muchas consecuencias, las cuales exploraremos en los discursos venideros pero, una de ellas es que en la medida en que estés en este mundo, es sabio no creer que ya superaste al ego por completo. Es sabio permanecer siempre alerta y buscar algo que se esté ocultando, buscando engañarte hasta el último instante. Esta es la razón por la cual dije:
“Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios; de tal manera que engañarán, si fuere posible, aún a los escogidos”.
(Mateo 24:24)
Algunos de estos falsos profetas serán creados por tu propio ego en un intento por engañarte para que continúes otorgándole poder sobre ti. Otros serán creados por el príncipe de este mundo en un intento por hacer que sigas un gurú externo en vez de entrar al reino de Dios que está dentro de ti. En los siguientes discursos, expondremos algunos de los árboles más grandes en el bosque del ego pero, deseo que recuerdes al bosque en sí. Porque la verdad es que cada vez que un árbol cae, tienes una fracción de segundo donde el ego es expuesto. Y, si prestas atención, puedes verlo antes de que tenga tiempo de ocultarse una vez más. Una vez has visto al mismísimo ego, será mucho más fácil para ti superar sus mentiras o falsas creencias, hasta que puedas remover incluso la mentira básica de que el ego y la separación de Dios son reales.
Uno podría decir que al ver al ego mismo se hace posible que te salgas del bosque mientras que aún queden árboles en ese bosque. Una vez que ya no te identificas con el ego, se vuelve más fácil para ti soltar esas mentiras o apariencias engañosas que quedan de tu ego. Este es ese estado de conocimiento (“Hombre, conócete a ti mismo”) al que todo buscador espiritual sincero debería aspirar. Todo lo que doy en esta página web sirve el propósito de ayudarte a alcanzar ese estado de conciencia que sostiene que tú eres MÁS que el ego.
NUEVO RUMBO* El 5 de febrero de 2006, Jesús dio un mensaje anunciando que todas las enseñanzas que salieran a partir del primero de enero de 2006 serían más directas y que, para ser prácticos, llevarían la fechas y la especificación de que habían sido entregadas luego de que se implementara el NUEVO RUMBO.
primer discurso** se refiere al discurso “La Ceguera Espiritual – la mayor dificultad que el ego nos presenta”, parte 1 de la serie “Lo mínimo que deberías saber sobre el ego” ya traducida al español. Se encuentra en la página web: www.askrealjesus.com
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