La Ceguera Espiritual – la mayor dificultad que el ego nos presenta
Lo mínimo que deberías saber sobre el ego, Parte 1.
Un discurso de Jesús
NOTA: Esta enseñanza fue entregada el 15 de abril de 2006, luego de que se implementara el NUEVO RUMBO*.
Es mi intención darte, por medio de esta serie de discursos, una breve perspectiva de los retos que el ego humano les hace enfrentar a todos los buscadores espirituales, sin importar cuál sea la enseñanza o religión externa que éstos practiquen. Esto es, por decir algo, “lo mínimo que deberías saber sobre el ego humano”.
¿Por qué doy estos discursos? Porque el aspecto principal del sendero espiritual consiste en vencer al ego. No importa cuál sea la enseñanza o tradición externa que practiques, TIENES que vencer al ego para lograr ese estado superior de conciencia que otorga la ÚNICA clave para elevarse por encima de la necesidad de reencarnar. La realidad fundamental es que el ego humano, simple y sencillamente, no puede entrar al “Cielo” o como desees llamarlo. Por lo tanto, incluso si una enseñanza espiritual no menciona al ego de manera directa, cualquier enseñanza que sea verdadera está diseñada para ayudar a que te separes del ego y construyas un nuevo sentido de identidad que no esté basado en el ego.
Podrías pensar que yo debería empezar por definir al ego humano pero, cuando se entiende al ego, se comprende por qué éste no es el enfoque más apropiado. La razón es que la dificultad más grande que el ego nos presenta es que éste distorsiona la manera como “ves” todo. El ego forma un filtro que “colorea” la manera como tu mente lo percibe todo y este filtro distorsionaría cualquier intento mío por definir al ego. Por lo tanto, elijo hablar primero sobre la ceguera espiritual porque, hasta que tú no empieces a ver a través de esa ceguera, realmente no vale la pena decir nada más sobre el ego.
¿En qué consiste la ceguera espiritual?
Generalmente, cuando piensas en una persona que es ciega, se te viene a la mente una persona que no puede ver nada. Por lo tanto, puedes pensar que la ceguera espiritual significa que una persona no puede ver los aspectos espirituales de la vida. A lo mejor, ese tipo de persona puede ser un ateísta o un materialista científico que, o bien niega la existencia de Dios o bien, niega que las personas posean una naturaleza espiritual. Sin embargo, esa no es la verdadera definición de la ceguera espiritual.
En realidad, la mayoría de las personas que son ciegas espiritualmente están completamente convencidas de que son personas religiosas o espirituales. Una porción sustancial de éstas se puede encontrar en las iglesias Cristianas todos los domingos. Otras, pertenecen a las vertientes ortodoxas de otras religiones mundiales y otras más pertenecen a varios movimientos de la Nueva Era. Lo que tienen en común todas estas personas es que están completamente convencidas de que pertenecen a la única religión verdadera o que están siguiendo al gurú o a la enseñanza espiritual más elevada que existe.
Estas personas están completamente convencidas de que obtendrán la salvación, ascenderán, entrarán al Nirvana, obtendrán la vida eterna o como deseen ellos definir el resultado final de sus esfuerzos religiosos. En realidad, esta creencia está basada en un espejismo creado por el ego humano. El ego ha colocado, como por decir algo, un velo sobre sus ojos, haciendo que vean una imagen distorsionada. La ilustración más sencilla posible de esto es imaginarse que uno se coloca un par de anteojos de color. Todo lo que se ve a través de los anteojos está teñido por el color de las gafas.
Imagina ahora que a un bebé le colocaran un par de lentes de contacto amarillos tan pronto naciera. El niño crecería viendo todo a través de los lentes amarillos creyendo, en consecuencia, que el cielo es verde. El niño no tendría ninguna razón para cuestionar si su visión de la “realidad” es exacta y, por lo tanto, estaría completamente convencido de que el cielo es realmente verde. Esta es, esencialmente, la manera como el ego ha distorsionado la visión espiritual de cada ser humano en este planeta. Cada persona ha crecido con una visión distorsionada de la “realidad” pero, la mayoría de las personas jamás ha visto otra alternativa y, por lo tanto, no tiene ninguna razón para cuestionar la visión de su mundo.
El problema fundamental del ego
Esto explica por qué tantas personas se consideran a sí mismas como muy religiosas o espirituales y están completamente convencidas de que se salvarán. Sin embargo, en la realidad están siguiendo un sendero que no puede conducir a la salvación. La razón es que este sendero falso es creado por el ego y es exactamente lo que la Biblia describe así:
Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte. (Proverbios 14:12)
¿Es que eso significa que estoy diciendo que la mayoría de las personas religiosas o espirituales de este planeta están siguiendo un sendero falso? Eso es exactamente lo que estoy diciendo y simplemente estoy repitiendo lo que ya había dicho hace dos mil años:
13 Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; 14 Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan. (Mateo, Capítulo 7)
La puerta ancha y el camino espacioso es el sendero creado por el ego humano. El ego ha creado un espejismo, el de que puedes salvarte sin vencer al ego, sin cumplir con la difícil y desagradable tarea que yo describí así:
3 ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?”
¿O como diría tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo?
5 ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano. (Mateo, Capítulo 7)
La esencia de la hipocresía consiste en no estar dispuestos a cambiar. Sin embargo, ningún hipócrita se percata de que no está dispuesto a cambiar. Y la razón es que los hipócritas siempre aceptan los espejismos de sus egos, queriendo decir que creen firmemente que no tienen que cambiar. Ellos basan esta creencia en el hecho de que pertenecen al único verdadero movimiento religioso o espiritual y, como cumplen con ciertos requerimientos externos, tienen garantizada la salvación. Cuando uno cree que su salvación está garantizada, ¿por qué tendría uno que cambiar? Esta es la puerta ancha y el camino espacioso que lleva a la perdición. ¿Cómo puedes evitar seguir este falso sendero?
Tu única salida Si no existiera una salida de los espejismos creados por el ego, es obvio que yo no estaría dando este discurso. Ciertamente, existe una salida y podríamos decir que ésta es un mecanismo de seguridad que Dios construyó dentro del diseño del universo. Para descubrir esta salida, tienes que ir más allá del velo de los espejismos creados por el ego. La única manera de hacerlo es estableciendo un contacto entre tu mente conciente y una mente que está por encima y más allá del ego. Esa mente puede ser llamada de muchas maneras pero, el término más comúnmente utilizado por las Huestes Ascendidas es el de la “Mente del Cristo”. Ésta es la razón por la que dije:
En verdad, en verdad os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. (Juan 6:53)
Si bien ésta es una expresión adaptada a la conciencia que tenía la mayoría de las personas hace 2.000 años (y si bien yo comprendo totalmente que suena extraño a la mayoría de los buscadores espirituales de hoy en día) ésta sí contiene una parte de la verdad. Simplemente necesitas comprender que “el cuerpo y la sangre del hijo del hombre” se refiere a la Conciencia Crística. La Mente Crística es un estado de conciencia que está, en su totalidad, más allá del ego humano. Por lo tanto, tan sólo cuando participas de este estado mental, tan sólo cuando permites que entre en tu conciencia, puedes liberarte del ego. La razón es que la Mente Crística es la única mente que puede ver la realidad de Dios.
A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer. (Juan 1:18)
Por lo tanto, sólo la Mente Crística puede darte ese sentido de lo justo y lo correcto que te otorgará el poder de ver a través de los espejismos creados por el ego. Sólo la Mente Crística te permitirá experimentar el Espíritu de la Verdad. Esta es la razón por la que dije:
24 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. 25 Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. 26 Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; 27 Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina. (Mateo, Capítulo 7)
La roca es la Conciencia Crística y la arena es la conciencia del ego. Si basas tu sentido de identidad – tu casa – en los espejismos del ego, no serás capaz de aguantar las dificultades (las lluvias) de la vida.
¿Cómo puedes contactar la Mente Crística? Ya tienes la habilidad de hacerlo, como lo expliqué en otra parte**. Esta habilidad es tu Consolador personal, tu Ser Crístico que puede conectarte con la parte superior de tu ser, o sea, tu Presencia YO SOY***. El mismo hecho de que hayas encontrado esta página web demuestra que ya te has abierto a una conexión con tu Ser Crístico. De otro modo, simplemente no estarías abierto(a) a las enseñanzas que yo presento. El siguiente paso que necesitas dar es hacer una doble operación:
-
Necesitas fortalecer la conexión con tu Ser Crístico. Yo doy enseñanzas y herramientas para lograr esto a través de esta página web pero, tú puedes empezar por aquí****.
-
Necesitas tomar más conciencia del ego y de los espejismos que utiliza para atraparte en la ceguera espiritual. Sólo viendo de manera conciente a través de los espejismos del ego se abrirá tu visión interna, tu visión espiritual, y así podrás elevarte por encima del ego y colocarte la Mente Crística.
Los discursos en esta sección están diseñados para ayudarte a empezar a ver a través de los espejismos del ego.
El espejismo fundamental del ego El problema fundamental del ego es que distorsiona tu visión espiritual de tal manera que no puedes percibir la realidad de Dios, la verdad de Dios. La naturaleza intrínseca de la Mente Crística es la de siempre ser una con Dios y, por lo tanto, a través de la Mente Crística tú puedes experimentar – directamente – la Realidad Única, la Verdad Única de Dios. Por eso dije:
Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. (Juan 4:24)
La Mente Crística percibe la Verdad Viviente de Dios y comprende que esta verdad está creciendo, expandiéndose y trascendiéndose constantemente. Y como la Mente Crística está experimentando esta Verdad Viviente, no necesita una descripción de la verdad. Por lo tanto, ahora comprendes que existe una diferencia entre una descripción de la verdad y la verdad misma, es decir, el Espíritu de la Verdad.
Para ayudarte a comprender esto, permíteme darte una analogía. Imagínate que jamás has probado una manzana. Has escuchado a las personas hablar de manzanas, las has visto en la televisión y has leído sobre ellas. Sin embargo, lo que has recibido de estas fuentes tan sólo son descripciones. Algunas de ellas pueden ser descripciones muy vívidas del delicioso sabor de la manzana y, si realmente son muy buenas, puede que éstas te hagan agua la boca. Sin embargo, no importa cuán buena sea la descripción, no es igual al verdadero sabor de una manzana. En otras palabras, ni siquiera la mejor descripción puede hacerte saborear una manzana; ninguna descripción remplaza la experiencia directa. Sin embargo, una vez sostienes una manzana en tu mano y le das un mordisco, la necesidad de la descripción se desvanece. ¿Por qué continuarías leyendo un libro que describe el sabor de una manzana cuando fácilmente puedes dar un mordisco a la verdadera fruta?
Este es el principal problema del ego. Como lo describiré más adelante en mayor detalle, el ego nació cuando te separaste de Dios. El ego nació como consecuencia de la división entre tú mismo y Dios y, con el tiempo, te cegaron tanto los espejismos del ego que ya no tienes la experiencia conciente del “Espíritu de la Verdad”. Por lo tanto, en vez de experimentar la verdad de Dios de manera directa, terminaste dependiendo de las descripciones de la realidad de Dios que son presentadas bajo la forma de enseñanzas religiosas y espirituales.
¿Me comprendes? El principal problema que enfrentas como buscador espiritual es que necesitas regresar a esa sensación total de unidad con Dios. Porque, a menos que experimentes esta sensación total de unidad, ¿cómo puedes entrar al Reino de Dios? Para lograr esto, tienes que regresar a ese estado de inocencia en el que puedes experimentar, de manera directa, la realidad de Dios, de tal manera que ya no necesites más ninguna descripción.
Luego de que perdiste el contacto directo con la realidad de Dios, el ego creó un número (casi) infinito de sustitutos. Dado que el ego no puede experimentar la realidad de Dios de manera directa ha creado descripciones de esa realidad. No importa cuán buenas pueden ser esas descripciones, jamás remplazarán la experiencia directa, razón por la cual dije que uno debe adorar a Dios en espíritu y en verdad. Desafortunadamente, el ego no soporta esta verdad y, por lo tanto, el ego cree que su descripción es tan buena como la verdadera realidad. De hecho, el ego cree que su descripción ES la verdadera realidad.
El problema fundamental del ego consiste en que sustituyó la realidad de Dios por una descripción y, sin embargo, cree que si tú sigues su descripción, eventualmente, entrarás al Reino de Dios. Miles de millones de personas se ven a sí mismas como seres muy religiosos y están convencidas de que se salvarán. Sin embargo, están siguiendo el camino espacioso que lleva a la perdición porque creen en el espejismo que sostiene que el sendero del ego los conducirá al Cielo.
La Biblia, el Tora, el Bhagavad Gita, el Dhammapada, el Tao Te Ching y las enseñanzas de los Maestros Ascendidos entregadas durante el siglo pasado –incluidas mis enseñanzas de esta página web – son todas descripciones de la verdad pero NO son el Espíritu Viviente de la Verdad. Si el ego logra convencerte de que llegarás al Cielo sin renunciar al ego y tan sólo siguiendo una de estas enseñanzas, entonces habrás caído presa del mayor espejismo del ego, el mismo espejismo que la Serpiente utilizó para engañar a Eva (como un símbolo de tu alma) en el Jardín del Edén.
Sin embargo, es un hecho que en la medida en que permanezcas atrapado(a) en los espejismos del ego, no tendrás vida eterna. JAMÁS podrás entrar al Reino de Dios sin permitir que tu ego muera y sin colocarte el traje de bodas de la Conciencia Crística:
11 Y entró el rey para ver a los convidados, y vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda. 12 Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? Mas él enmudeció. 13 Entonces el rey dijo a los que servían: Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes”. 14 Porque muchos son llamados, y pocos escogidos. (Mateo, Capítulo 22)
En realidad, todos son llamados pero, pocos eligen entrar por la puerta estrecha y el camino angosto que los conduce más allá de los espejismos del ego. Por lo tanto, ellos permanecen en esa oscuridad mental creada por el ego, en la cual la vida se convierte en una lucha. Por lo tanto, “¡Elije la Vida!”
NUEVO RUMBO*: El 5 de febrero de 2006, Jesús dio un mensaje anunciando que todas las enseñanzas que salieran a partir del primero de enero de 2006 serían más directas y que, para ser prácticos, llevarían la fecha y la especificación de que habían sido entregadas luego de que se implementara el NUEVO RUMBO.
en otra parte**: Se refiere al discurso de Jesús del 24 de diciembre de 2004, “¡Deja de rechazar el regalo que te estoy dando!”, un mensaje de Jesucristo a todos aquellos que se auto-denominan Cristianos, que será traducido tan pronto se termine el trabajo de los discursos sobre el ego.
Presencia YO SOY***: En la página web en ingles se remonta al lector al artículo escrito por Kim Michaels: “¿Quién y qué eres y por qué estás aquí? Comprendiendo los componentes del ser”. Un resumen de este artículo se encuentra en la presentación de Power Point de la Introducción a los discursos de Jesús sobre el ego.
por aquí****: Jesús se refiere al ejercicio llamado “Armonización con el Cristo Interno” ya traducido al español.
Back
to top
Copyright
© 2007 by Kim Michaels |